CAOS
CAOS
¿EL TIEMPO NO EXISTE?
Busco en esos días
soles quietos que puedan relatar, mentiras.
Busco en estos días
La prisión que no se ve, en la piel.
Pero es cruel, oler
el veneno, de los restos.
Si estos ojos nunca vieron la realidad
estarían puros y son tristes.
Si estas manos no rozaron la fatalidad
estarían quietas, y son frías.
Pero es cruel, oír
el veneno, de los rezos.
Todo lo que hay
todo lo que vi ya no existe.
La bestia es casual
derechos a los pactos bien pagados.
Si un día te vas
y dejas la corona a los tristes.
Que no se ríen jamás
aunque la vida no sea seria
no sea tan seria, para vos.
PIBA GILET
¿Por qué escuchar y no confiar?
En esta pobre voz que no tiene alma.
¿Por qué dudar y no calmar?
Esta pobre voz que no lleva trampas.
Si es para ti, mi distracción.
Si es para mi, tu dirección.
¿Por qué andar y no pensar?
Con esta pobre voz que te lleva en andas.
¿Por qué odiar al despertar?
Sin esta pobre voz que te trae calma.
Si es para mi, tu solución.
Si es para ti, mi vocación.
Esos bichos que van a venir y que se esfumaran,
tras la vieja pared,
haciendo círculos con el reloj,
abduciendo la mente y la piel.
Y esos diablos que van a venir y que se esfumaran,
tras la nueva pared,
trillando fino contra reloj,
estirando la risa y el dolor.
Y esos ruidos que van a venir
van a invadir, van a pedir
van a exigir, van a mentir
van a oprimir, van a seguir.
Y esos ruidos que van a venir
van a invadir, van a pedir
van a exigir, van a mentir
van a oprimir, van a seguirte.
HIJOS DE LA MAÑANA
Pocas veces vi
tantas miradas que, se destaquen en mi.
Pocas veces oí
tantas sonrisas que, se delaten en mi.
Pocas veces sentí
tantos abrazos que se desaten en mi.
Detrás de la ventana, empañada
la vida se hunde bajo alarmas.
Caricias,
del mundo nuevo.
De este juego,
no se puede salir.
Las miradas,
del mundo nuevo.
En los cielos,
amanece por fin.
Hijos de la mañana.
CRUCIFIJOS
Puedo escuchar las plegarias que lleva el mar.
Resuenan en mi y solitarias se unen al sol.
Crucifijos de sal, siempre, serán las estrellas.
Me pueden contar, las historias que envuelve el mar.
Hablan de paz, de familia, abrazos y calor.
Laberintos de piedras, las memorias son, las estrellas.
Te puedes quedar, flotando muy cerca del mar.
Girando en un improvisado jardín de metal.
Susurrando en los vientos, respirando en los puertos.
OJOS BLINDADOS
Porque el fuego,
con su inmensa voluntad, nos guiará hasta el viejo altar.
Con brillo cristal, sus ojos, blindara.
Las suerte en las manos, esas cruces, esas bestias,
Esos himnos son decretos de sal.
Sin los perros,
ansiosos por saltar y por mear, los alambres de la libertad.
Ladridos en la oscuridad, que me hacen callar.
Por lo bueno, por lo raro,
por lo tenso, por lo tibio,
por la vida entumecida que se va.
Se va con los sueños.
Se van sin recuerdos.
Se va con la risa.
Y se va sin saber quien es.
BESTIARIO
No es un día para andar ocultándose,
es un día para actuar,
el refugio, puede esperar,
el vacío lo oscurece más.
Sin embargo, no entierra mi adicción.
Siempre estaré midiendo,
la sorpresa que me trae la pasión.
Sin las calles, el ruido no puede aguantar,
la maldita serenidad,
de los ojos, por querer saltar,
y esos rostros poder cambiar.
Sin embargo, no aleja mi adicción.
¿Dónde están las bestias?
Que alumbran la noche.
Sin las luces, el cuerpo se hincha más,
y las ganas vuelven a brillar,
no es tiempo, tiempo de suplicar,
ya nadie quiere callar.
Sin embargo, venero mi adicción.
LA HABITACIÓN
Para reir, hace falta amor,
en estos ojos hundidos, por esta habitación.
Para salir, hace falta valor,
en estas piernas vencidas, por esta habitación.
Hay luces que ya no endulzan,
la impaciencia de la piel.
Si hoy no duermes, hasta tarde, evitar la luz del sol.
Si hoy no soplan, esas nubes, que traen la lluvia que,
embarra la soledad.
Lejos de esta habitación, cerca de esa habitación…
Para sentir, no hace falta dolor,
en este cuello oprimido, por esta habitación.
Para volver, no hace falta el gatillo,
ni los nudillos dormidos,
ni la bronca heredada, ni esta habitación.
Si hoy no duermes, hasta tarde, evitar la luz del sol.
Si hoy no soplan, esas venas, que traen la vida que,
alargan la soledad.
Lejos…
Cosas que ya no recuerdo, que ya no las siento, vuelven sin parar.
ENCRUCIJADA
Si golpean las paredes, si la muerte va a pasar,
a envolver lo que es suyo, hasta la eternidad.
Son las cuatro de la tardes, y este frío pega mas,
en esas caras congeladas, orgullosas de zafar.
Se endurecen ya las manos, el principio de soltar,
la miseria de los tiempos, la grandeza de aguantar.
Ya te has acostumbrado, al lugar de ocupar,
ordenando sin descanso, la proeza de esperar.
Ya lo sé, todo se, puede elegir,
ya lo sé, todo se vuelve a repetir.
Pero, sin embargo estoy aquí, mirándote,
con esta sonrisa que mide el mal.
Pero, sin embargo estoy de ti, alejándome,
ya no quiero esperar esos milagros que nunca llegan,
no se, que vas hacer, si esta noche no alcanza.
Se van volando, las cenizas de los años,
que se mezclan en mis nubes, amarillas.
Y vas llegando, poco a poco a la cornisa,
donde nadie te espera, ni te extraña, como yo.
ESAS MUERTES
Hoy te vi, escondiéndote de mí,
y entendí, las dudas que te hacen beber.
hacinados para la salvación,
perpetuados en la destrucción, que tiembla con el cristal.
Lo que fui, farsas plegarias, sin una canción,
y no seré, si la empatía no se puede digerir,
estoy muy viejo para envejecer,
hinchado y entregado, al amanecer.
Estoy muy viejo para renacer,
hinchado y entregado…
Estoy muy viejo para merecer,
arrugado y saturado.
Hoy te dejo este lugar,
para que veas brillar, esas muertes,
y cada tanto respetar, todas esas cruces que dan a la calle.
EL BARQUERO
Quiero pensar, en soledad,
esos gestos que no entiendo de ti.
No quiero sellar, la eternidad,
ese ruido que elegiste para mi.
¿Por qué querés volar, perdido?
sabiendo que al final siempre estarás, aquí.
Las plegarias que supe joder,
hoy retumban tras de la pared,
junta flores secas en su calma,
junta fotos negras en mi alma.
Cielos, son los vicios de este ciego.
Porque no seguiré, buscando la libertad, en la desolación.
Porque no seguirás, tapando la libertad, en la desolación.
Vuelvo a dudar, sin olvidar.
Los ríos de estaño aseguran mi tentación.
Vuelvo a pensar, sin intentar.
La nube electrónica predice mi devoción.-
RAYO VERDE
Si alguien más,
si alguien más en el presente, tan urgente,
pudiera acercarse a este lugar.
Y desear,
y desear la formidable decadencia, de la espera,
de los ritos sin hablar.
Maravillados por la indiferencia,
del hogar, sin amor, y sin calor,
son altares de la resiliencia.
Si hoy te vas,
si hoy te vas de esta jaula,
y te vuelvo a encontrar,
y te vuelvo a saludar,
y te vuelvo a prometer barrotes, al amanecer.
YO Y EL DIABLO DEL BLUES
LETRA ADAPTADA/MODIFICADA AL ESPAÑOL CORDOBÉS
Temprano esta mañana,
llamaste a mi puerta y dije: hola satán…creo que es hora de irnos.
Hola satán, creo que es hora de partir.
Yo y el diablo de blues,
caminamos lado a lado, para ver a su mujer, hasta que esté satisfecho.
Veré a mi mujer, hasta que esté satisfecha.
Ella dice: no ves porque, me persigues como un perro…
debe ser ese viejo espíritu enterrado en el suelo.
Ese viejo espíritu enterrado profundamente en el suelo.
Si puedes, enterrar mi cuerpo, al lado de la autopista,
así mi pobre viejo espíritu regresa a mi ciudad.
Así este pobre espíritu maligno regresa…a Córdoba.
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